Pesito para tu kiosco
Gaseosa, golosinas, cigarrillos y una fila que no da tregua: en un kiosco cada venta tiene que ser rápida, y lo que se te complica no es vender — es no perder el hilo de todo lo demás mientras vendés.
Lo que se te complica en un kiosco
El fiado que se pierde en la libreta
Alguien te dice "anotámelo" y dos semanas después ni vos ni él se acuerdan bien cuánto era.
El vuelto mal dado en la hora pico
Con la fila esperando, calcular el vuelto a mano es donde más plata se pierde sin darse cuenta.
Quedarte sin lo que más se vende
Cigarrillos, gaseosas y golosinas se mueven rápido — si nadie está mirando el stock activamente, te quedás sin el producto justo en el momento de más venta.
Cómo lo resuelve Pesito
Venta rápida con código de barras o teclado
Escaneás o buscás por nombre — lo que sea más rápido en cada momento.
Vuelto calculado solo
Ingresás con cuánto te pagan y Pesito te dice el vuelto exacto, sin cuentas mentales.
Fiado con cuenta corriente por cliente
Cada fiado queda registrado a nombre de quien te debe, con lo que cobró y lo que falta.
Alertas de stock bajo
Te avisa antes de que te quedes sin lo que más rotás.
Un día cualquiera
Es la hora pico y hay cinco personas esperando. Escaneás una gaseosa, sumás dos alfajores a mano porque no tienen código, cobrás en efectivo y el sistema te tira el vuelto justo sin que tengas que pararte a pensar. Uno de tus clientes de siempre te pide que se lo anotes — dos toques y queda en su cuenta, sin que se te mezcle con la del vecino.