Pesito para tu almacén
Un almacén mezcla productos envasados con cosas que se venden por peso, mercadería de varios proveedores distintos, y clientes de toda la vida que compran fiado sin que eso sea un problema — al contrario, es parte del trato.
Lo que se te complica en un almacén
Productos por peso y por unidad, mezclados
El fiambre se pesa, la gaseosa no — llevar el stock de las dos formas a la vez en un cuaderno es de las cosas más difíciles de sostener.
Varios proveedores, cada uno con su ritmo
Saber qué le compraste a quién y cuánto le debés a cada proveedor, sin mezclarlo todo.
Cuentas corrientes de clientes habituales
El almacén de barrio vive del cliente que vuelve — y ese cliente casi siempre tiene una cuenta corriente que hay que llevar bien.
Cómo lo resuelve Pesito
Productos por unidad, peso o variante
Cargás cada producto como se vende de verdad, sin forzar todo al mismo formato.
Compras y proveedores
Registrás lo que le comprás a cada proveedor y el stock se suma solo.
Cuenta corriente de clientes
Vas viendo quién te debe y cuánto, sin tener que preguntarle a nadie.
Reportes de mejores clientes y productos
Sabés qué se vende más y quién te compra más, sin tener que sumarlo a mano.
Un día cualquiera
A la mañana te llega mercadería de un proveedor: la cargás como compra y el stock se actualiza solo, sin tener que ir producto por producto a mano. Durante el día pesás fiambre, vendés gaseosas por unidad y a la tarde un cliente de siempre te paga parte de lo que te debía — se lo descontás de su cuenta y seguís.