Cómo armar una lista de precios sin perder plata en el camino
Poner precio "a ojo" es de las formas más comunes de perder pesitos en un comercio chico, y casi nunca se nota en el momento — se nota a fin de mes, cuando la caja no da lo que debería dar. Armar bien la lista de precios no es complicado, pero sí hay que hacerlo con un método, no con el primer número que suena bien.
Empezá por el costo real, no por lo que compraste
El costo de un producto no es sólo lo que pagaste en la factura del proveedor. Si tuviste que pagar flete, o compraste un bulto grande y lo fraccionás, ese costo también tiene que entrar en la cuenta — sino estás calculando margen sobre un número que no es el real.
Cargar el costo de cada producto (no sólo el precio de venta) es lo que le permite a cualquier sistema — Pesito incluido — decirte cuánto ganaste de verdad, no sólo cuánto vendiste.
Margen y markup no son lo mismo, y mezclarlos te hace perder plata
Son dos formas de calcular la ganancia, y dan números distintos para la misma plata. El markup se calcula sobre el costo, el margen se calcula sobre el precio de venta.
Ejemplo: un producto que te cuesta $1.000. Si le sumás 50% de markup, lo vendés a $1.500 — pero eso es un margen del 33%, no del 50%. Si lo que querés es un margen del 50% de verdad, el precio tiene que ser $2.000. La confusión entre los dos es una de las causas más comunes de vender con menos ganancia de la que creías tener.
Redondeá con la caja en mente, no sólo con la psicología del precio
Terminar un precio en $990 en vez de $1.000 puede ayudar a que se perciba más barato, pero en un comercio con mucho efectivo circulando también importa que el número sea fácil de cobrar y dar vuelto. Un precio que termina en una cifra rara complica la caja más de lo que suma en percepción.
Revisala seguido — no es una lista que se arma una vez
Con la inflación de Argentina, una lista de precios que no se actualiza queda vieja en semanas, no en meses. La diferencia entre un negocio que no pierde margen y uno que sí, muchas veces es simplemente qué tan rápido puede actualizar precios cuando cambia el costo.
En Pesito, cambiar el precio de un producto es instantáneo y se refleja en el Punto de Venta al toque — no hace falta reimprimir nada ni avisarle a nadie.